
Por un momento y tras unos posts de lo más profundos y deprimentes, voy a devolver al este blog su esencia; un suplo de aire fresco… Dejo mi ciénaga de Princesa Fiona para contaros mi aparición estelar este medio día en el peri.
El caso es que hoy me he levantado y como siempre voy a todo meter, no me he fijado si llovía o no. Total que me he calzado unos zapatos ideales de tela, abiertos por delante y de color beis (a juego con la cazadora, claro!!) y al salir de garaje he visto la que estaba cayendo... Afortunadamente, mi coche es un vestidor más y mientras echaba gasolina me he cambiado de zapatos (tenía unas bailarinas negras en el maletero). Hasta ahí todo perfecto porque como me he pasado la mañana encerrada en un aula del Club de Marketing, no he corrido ningún peligro.
El problema ha llegado a eso de las 2 P.M. cuando mi sentido de la responsabilidad me ha hecho ir a la oficina para mirar el correo electrónico…
Se puede decir que he hecho una entrada triunfal, digna de videosde primera, una toma falsa en toda regla… Me he caído!!!. Y no me he caído una vez, no, me he caído dos veces!!!!; parecía una rana!!!.
Me levanto del primer resbalón y no hago más que poner los dos pies en su sitio cuando, trakatrón!!; otra vez al suelo!!!. George (el vigilante) no me ha visto caer, pero se ha asustado al oír el golpazo, la leche, el zambombazo, el topetazo, el impacto, el leñazo, el porrazo, el trastazo…; como lo queráis llamar. Afortunadamente, la caída se queda en una anécdota acompañada por un dolor seco y posterior moratón en mi brazo derecho (me he pegado con la dichosa puerta automática…), además de una carcajada imparable; porque está claro, no hay como reírse de uno mismo…
P.D.1: Afortunadamente con mi 1, 58 cm la caída no es muy grande…
P.D. 2: Todos aquellos trabajadores de Diario La Rioja pueden pedir la visualización de las imágenes a nuestro querido Doctor, son todo un cuadro…





