Como os habéis podido percatar hoy tenemos en mi nueva sección PERSONAS a una chica de invitada, que la llamaré Miss W.. Nombre elegido por ella misma y con sentido o pista para los lectores (si es que la conocéis, claro); ya que las PERSONAS son anónimas y aunque tenga presiones no pienso desvelar quien se esconde detrás del Mr. o Miss de turno. Bueno al grano.
Hay personas con las que has coincidido en varias ocasiones, con las que has llegado a compartir vacaciones, juegos…; pero que por circunstancias de la vida pasan los años y realmente no eres consciente de su existencia. Algo así es lo que nos pasó a Miss W. y a mí, nos presentaron hace muchísimos años, la conozco desde que éramos muy muy pequeñas, creo que ella rondaría los 5 meses y yo no levantaría un palmo del suelo. Únicamente nos conocíamos de bebés, pero veinte años después, por circunstancias de la vida y que Logroño no es una ciudad pequeña, sino que es un callejón sin salida, nos reencontramos.
Miss W. es una buena amiga, no es una de “las de siempre”, pero se está acercando al mismo rango, no es una amiga a la que ves todos los días o a la que llamas cada vez que un gato se cruza en tu camino. Es otra clase de amiga, genial por los cuatro costsdos, que te llama desesperada porque le han tocado las narices, a la que llamas desesperada porque ciertas personas no hacen más que meterse en tu vida, a la que le dejas un bolso y a los seis meses te lo devuelve (al menos eso espero Miss W., que con mis nuevos zapatos de ante va genial!!!!), aquella que disfruta tanto como tú con la peli de “Sexo en N.Y.”, la que te sorprende una mañana cuando la llamas y te dice:

“Estaba pensando en ti". Y contestas: "Si?, qué haces?". Y Miss W. salta: "Nada, estaba en la ducha". Cómo????” ja,ja,ja... (no seáis mal pensados), aquella que en dos minutos te consigue un teléfono... Una mujer, inteligente, con las ideas muy claras (si quiere algo lo consigue, cueste lo que cueste), los pies en la tierra (o subidos a unos tacones de vértigo, por los cuales es capaz de morir, pero los consigue)… Amiga de sus amigos, pasota de sus “enemigos” (simples envidiosos), simpática, con carácter (dependiendo de su tono es como para decir “Sí mi Capitán!”), pequeña o no tan pequeña?, juerguista hasta decir basta, sonrisa de anuncio, puñetera (cosa que le aplaudo y agradezco, así no soy la única mala pécora), admiradora de Don Amancio Ortega, clienta VIP de Bimba&Lola (nos van a hacer un monumento), hermana hermanísima…

Está claro que un sarao sin ella no es sarao, pero lo bueno viene después, mientras te comes un bocata de jamón. Porque claro en el sarao no comes casi nada, solo bebes, cotilleas, bebes, hablas con uno, hablas con otro, te fijas en la de al lado, bebes, ríes, besos por aquí, besos por allá, foto, sigues bebiendo… Total que en dos horas tienes el estómago vacío, por las venas en lugar de sangre te corre vino y muchas ganas de comentar la jugada con Miss W. (te has fijado en la rubia?, no puede ser más hortera; el bolso de la novia de …. era falso, ya me he dado cuenta; me ha mirado mal esa, a mí creo que también pero bastante tenía yo con no caerme de los tacones; esa ha vuelto a cambiar de novio, calla que lo mismo dirán de tí…).
Los próximos saraos en breve Miss W., nos vemos pronto, aunque igual ni te conozco… MUAK mi Carrie Bradshaw particular.